Una intoxicación de alumna con marihuana en Montemorelos encendió las alarmas este martes al interior de la Escuela Secundaria No. 2 “Antonio de la Garza García”, donde una estudiante comenzó a presentar un comportamiento inusual y diversos malestares físicos durante el turno matutino.
El incidente ocurrió en el plantel situado sobre la calle Ignacio López Rayón, en la colonia Zambrano, cuando el personal docente detectó que la menor no se encontraba en condiciones óptimas de salud. Tras una valoración inicial, los reportes preliminares indicaron que la adolescente habría ingerido una golosina con cannabis, lo que movilizó de inmediato a las autoridades educativas locales para esclarecer los hechos.
Intoxicación de alumna con marihuana en Montemorelos: la investigación interna en marcha
La situación generó una rápida intervención de los directivos escolares, quienes notificaron los hechos a los supervisores regionales de la Secretaría de Educación de Nuevo León para esclarecer lo sucedido. Jesús Heriberto Reyes, jefe de la Región 5 con sede en este municipio citrícola, confirmó que ya se realizan las indagatorias necesarias al interior de la institución para determinar con precisión cómo ingresó el producto y quién pudo habérselo proporcionado a la menor. Hasta el momento, las autoridades educativas recalcaron que el uso de dicha sustancia permanece como una versión preliminar, ya que no se han dado a conocer análisis clínicos oficiales que confirmen el contenido exacto de la golosina.
Este nuevo reporte pone nuevamente sobre la mesa la preocupación por la seguridad al interior de los planteles educativos del estado de Nuevo León, donde las autoridades buscan reforzar la vigilancia para prevenir el ingreso de sustancias prohibidas. Mientras continúan las entrevistas con el personal docente y administrativo, los padres de familia han exigido mayor control en los accesos para proteger la integridad de los estudiantes durante la jornada escolar.
Alumna intoxicada con marihuana en secundaria: los retos de la vigilancia escolar
El caso de la Escuela Secundaria No. 2 “Antonio de la Garza García” refleja los desafíos que enfrentan los planteles de educación básica ante la introducción de productos comestibles adulterados. Los maestros y directivos se mantuvieron herméticos respecto a la identidad de la estudiante afectada para salvaguardar sus derechos, mientras el personal médico le brindaba la atención necesaria para estabilizarla dentro de las instalaciones escolares de la colonia Zambrano.

La falta de un dictamen toxicológico inmediato ha impedido fincar responsabilidades directas, por lo que la inspección escolar mantiene abiertas todas las líneas de investigación para esclarecer si el producto fue llevado desde el exterior por la propia menor o si fue compartido por terceros dentro del turno matutino.
Secundaria Antonio de la Garza García: protocolos de revisión bajo la lupa
Ante la creciente inquietud de la comunidad escolar en este municipio de la región citrícola, la Secretaría de Educación estatal analiza implementar medidas más estrictas de supervisión en la entrada de las escuelas secundarias. Las autoridades reiteraron su compromiso de cooperar con las familias para salvaguardar el bienestar de la comunidad estudiantil y evitar que este tipo de incidentes se repitan en el futuro.
Las investigaciones seguirán su curso en los próximos días conforme se obtengan los resultados periciales definitivos sobre el contenido de la golosina asegurada. ¿Qué medidas preventivas consideras más efectivas para evitar el ingreso de sustancias nocivas a las escuelas secundarias?
Preguntas frecuentes
¿Dónde ocurrió la presunta intoxicación de la estudiante?
Los hechos se registraron en la Escuela Secundaria No. 2 “Antonio de la Garza García”, ubicada en la colonia Zambrano en Montemorelos.
¿Qué sustancia habría consumido la alumna según los reportes?
De manera preliminar, las indagatorias señalan que la menor ingirió una gomita que presuntamente contenía marihuana.
¿Qué autoridad encabeza las indagatorias en el plantel educativo?
La supervisión de la Secretaría de Educación de Nuevo León a través de la jefatura de la Región 5.









